Nada me produce más nostalgia y melancolía que un día lluvioso. Me hace anhelar más que nunca a “ese” alguien que se supone (dicen), algún día llegará a llenar todas mis carencias afectivas en ese proceso cursi, doloroso y necesario que todos llaman relación de pareja.
La soledad de mi recámara, el frío, el sonido de las gotas de lluvia resonando en los cristales de mi ventana me hacen desvariar y pedir con urgencia la llegada de ese “alguien” con quien pasar estas tardes empiernado, viendo películas estúpidas, hablando de cualquier cosa o simplemente sentir su respiración en mi pecho para sentirme protector y protegido, amado y amante, sentirme importante, sentirme feliz, sentirme pleno…
¿Existirá ese “alguien”?
1 comentario:
siempre hay un roto para un descosido
en definitiva si.
incluso esa persona esta a lado tuyo y no la has visto por estar buscando alrededor.
Publicar un comentario